<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Columnas &#8211; A través del espejo</title>
	<atom:link href="http://atravesdelespejo.org/blog/category/columnas/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://atravesdelespejo.org</link>
	<description>Blog literario... y más</description>
	<lastBuildDate>Mon, 06 Apr 2009 08:13:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.3.8</generator>
	<item>
		<title>La Ley de Murphy</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/la-ley-de-murphy.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/la-ley-de-murphy.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Apr 2009 08:13:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Murphy]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=758</guid>

					<description><![CDATA[Ayer fui al cine a ver «Una pareja de tres». No la recomiendo, salvo por el eterno mensaje de que el mejor amigo del hombre es siempre uno más de la familia. Sin embargo, me entró una terrible nostalgia de mi época de columnista. He aquí mi primera columna del retorno. No conocí a Murphy [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Ayer fui al cine a ver «Una pareja de tres». No la recomiendo, salvo por el eterno mensaje de que el mejor amigo del hombre es siempre uno más de la familia. Sin embargo, me entró una terrible nostalgia de mi época de columnista. <span id="more-758"></span></p>
<p>He aquí mi primera columna del retorno.</p>
<p>No conocí a Murphy y tampoco me habría gustado -demasiado cenizo para tenerlo como amigo- pero es evidente que dio en el clavo con su dichosa ley de que todo ocurre en el momento más inoportuno. Esta noche, sin ir más lejos, estaba soñando. No recuerdo qué ni quién salía en mi sueño pero sí sé que lo estaba pasando bien y, de repente, saltan las alarmas en la casa. Adiós a mi sueño&#8230;</p>
<p>Por alguna razón, que no alcanzo a comprender, cuando sueño algo agradable, un hecho lo interrumpe y, a partir de aquí, rara vez puedo explicar mis sueños porque no los recuerdo. ¿Será por este motivo que hay quien dice que no sueña nunca?</p>
<p>Que la primavera la sangre altera lo hemos comprobado todos, igual que septiembre es el mes por excelencia en que empiezan los bajones emocionales, salvo para aquellos que son prudentes y se trasladan a países como Perú, donde no se produce el mismo fenómeno de bajas presiones mediterráneas, que no puedo explicar porque simplemente no recuerdo.</p>
<p>En primavera supongo que habría que trasladarse a un país donde empiece el otoño para evitar que la sangre corra desbordada por nuestras venas. Sin embargo, como parece que este fenómeno no tiene nada de malo, no creo que muchos lo hagan. De hecho, ¿qué puede tener de malo que nuestras emociones nos desborden? siempre que no levantemos el férreo control que la razón impone sobre ellas. Simple y llanamente, nada. Sentir es sano; es la constatación de que somos humanos y, por tanto, sensibles. </p>
<p>Sin embargo, incluso en primavera, parece que los romanticismos sólo se pueden vivir entre las páginas de un libro o en las imágenes de una película. La vida cotidiana nos depara hechos menos significantes: como una alarma, que interrumpe nuestro sueño y nos lleva a recordar siempre a un Murphy, sempiterno.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/la-ley-de-murphy.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La cuadratura del círculo:</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/la-cuadratura-del-circulo.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/la-cuadratura-del-circulo.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 Dec 2008 11:04:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[año nuevo]]></category>
		<category><![CDATA[vida nueva]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=548</guid>

					<description><![CDATA[Acabamos un año, período de tiempo que, para muchos, significa cerrar un ciclo o una etapa y, para otros, tiene sólo significado en la medida en que empieza uno nuevo por aquello de que hay quien ve el vaso medio lleno o medio vacío.   El «año nuevo, vida nueva» puede tener distintos significados, desde [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Acabamos un año, período de tiempo que, para muchos, significa cerrar un ciclo o una etapa y, para otros, tiene sólo significado en la medida en que empieza uno nuevo por aquello de que hay quien ve el vaso medio lleno o medio vacío.<span id="more-548"></span><br />
 <br />
El «año nuevo, vida nueva» puede tener distintos significados, desde el punto de vista de cada persona. Lo más importante es que, para muchos, significa dejar algo atrás: recuerdos&#8230; No se trata de que cada fin de año tengamos que pretender culminar todo lo que hemos hecho alcanzando ningún tipo especial de perfección. Nadie nos exige la cuadratura del círculo. Ni nosotros mismos, que, a menudo, somos nuestros críticos más intransigentes, podemos pretenderlo.<br />
 <br />
Como decía Schopenhauer: «El hombre&#8230; debe reconocer que todos los fenómenos y acontecimientos, con sus alegrías y tristezas, no afectan al yo íntimo y superior y que por tanto todo es un juego». Es evidente que no siempre podemos tomarnos la vida como un juego. Sin embargo, también es cierto que, en ocasiones, sí es más práctico entenderlo así para evitar asumir, de golpe, la realidad. Cerramos ciclos, a menudo, en la vida. En ocasiones, voluntariamente pero también por circunstancias externas, que nos obligan a cambiar de rumbo, y siempre se necesita un período de adaptación.<br />
 <br />
Por alguna razón, tendemos a tomarnos los fines de año como la culminación de unas expectativas y a ver al año nuevo como el momento ideal para asumir otros objetivos, más o menos deseados. Que sea o no el momento más adecuado para hacer balance depende de cada uno. A mí, personalmente, no me parece un motivo especial para plantearme si he seguido el camino correcto en uno u otro aspecto vital. Creo que hay otros momentos que lo exigen mucho más.<br />
 <br />
Sin embargo, a veces, sí significa el fin de un ciclo, una especie de despedida de un lugar, de una actividad, de lo que sea. En estos casos, sí es útil hacerse una lista de propósitos para el año próximo. En mi caso, aprovechando que 2009 es el Año Internacional de la Astronomía, observaré más y escribiré menos.<br />
 <br />
Para algunos, haciendo suyo el «año nuevo, vida nueva» puede ser éste un punto de inflexión, para dejar atrás hábitos y proponerse empezar los próximos 365 días de la mejor manera posible. ¡Qué cada uno pueda disfrutar del 2009 de la forma que más se adecúe a sus intereses!</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/la-cuadratura-del-circulo.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¡Felices fiestas!:</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/felices-fiestas.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/felices-fiestas.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Dec 2008 12:08:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[navidades]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=499</guid>

					<description><![CDATA[Un año más, vuelven aquellos días en que las palabras que más escucharemos serán buenos deseos no sólo para lo poco que nos queda de año sino especialmente para el que pronto empieza.   Parece que durante las Navidades todos tenemos que estar alegres obligatoriamente. Incluso este año, nos afecte o no la crisis, no [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Un año más, vuelven aquellos días en que las palabras que más escucharemos serán buenos deseos no sólo para lo poco que nos queda de año sino especialmente para el que pronto empieza.<span id="more-499"></span><br />
 <br />
Parece que durante las Navidades todos tenemos que estar alegres obligatoriamente. Incluso este año, nos afecte o no la crisis, no será una excepción. Lo más divertido es que parece que la mayoría de la gente deja atrás sus preocupaciones cotidianas para sustituirlas por la típica rutina de comprar-cocinar-comer y vuelta a empezar.<br />
 <br />
Este año, tal vez, sea algo diferente porque ha habido empresas que se han «atrevido» a suprimir las tradicionales comidas o cenas de navidad. Sin embargo, esto no pasará de ser, para la mayoría, una mera anécdota. No faltarán otros motivos de diversión.<br />
 <br />
No obstante, casi al margen de esta mayoría de personas que se ilusionan año tras año con las Navidades, no faltan quienes no encuentran nada especial que celebrar en estas fechas. Evidentemente, el significado tradicional de la Navidad se ha sustituido por una ansia consumista de la que es diferente escapar. Hay excepciones, por supuesto, pero no son más que eso: excepciones.<br />
 <br />
Personalmente, se me hace extraño pensar que hay quien no se deja contagiar por este ambiente festivo y prefiere ignorarlo pero ocurre. Hace unos días, alguien me decía que sentir algo especial en estos días tiene que ver con los recuerdos de la infancia. Así, si tienes recuerdos de una infancia cálida en estas fechas probablemente disfrutes más. Al contrario, a falta de buenos recuerdos, se puede hacer más difícil encontrar un motivo para celebrar las Navidades. Lo cierto es que no sé si es o no motivo suficiente ni si es el único pero algo tendrán estas fiestas que a mí sí me contagian del espíritu navideño.<br />
 <br />
Así pues, seguiremos, como de costumbre, cortando unos cuantos arbolitos para adornar nuestras casas, colocando los nacimientos a gusto de cada uno, invitando a Santa Claus a acordarse de nosotros y dejarnos algún que otro regalito, a abrir, escribir y mandar felicitaciones sin necesidad de incrementar nuestras facturas telefónicas ni gastar tantos sellos como años atrás gracias a la comodidad del correo electrónico, que nos permite contactar rápida y fácilmente de aquellos que están más lejos&#8230;<br />
 <br />
Y, aunque sea un tópico, no me queda más que transmitir mis mejores deseos para estas Navidades.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/felices-fiestas.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tópicos de Navidad (2ª parte):</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/topicos-de-navidad-2%c2%aa-parte.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/topicos-de-navidad-2%c2%aa-parte.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Dec 2008 10:03:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[navidad]]></category>
		<category><![CDATA[restaurantes]]></category>
		<category><![CDATA[topicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=86</guid>

					<description><![CDATA[En nuestras rutinas anuales, hay algunas que es inexcusable vivir, recordar, disfrutar&#8230; aunque sea siempre lo mismo pero, al mismo tiempo, también diferente. Entre estas vivencias hay unas más divertidas, otras no tan lúdicas pero, a menudo, recordamos las primeras y olvidamos estas últimas porque nuestra memoria es, afortunadamente, muy selectiva. Estos días hemos leído [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En nuestras rutinas anuales, hay algunas que es inexcusable vivir, recordar, disfrutar&#8230; aunque sea siempre lo mismo pero, al mismo tiempo, también diferente. Entre estas vivencias hay unas más divertidas, otras no tan lúdicas pero, a menudo, recordamos las primeras y olvidamos estas últimas porque nuestra memoria es, afortunadamente, muy selectiva.<span id="more-363"></span></p>
<p>Estos días hemos leído sobre el «chollo» que suponen para los restaurantes las cenas de navidad y también las hemos vivido, claro. El acto social de la comida se ha convertido desde hace ya años en una forma de compartir con nuestros compañeros un tiempo, que no siempre nos sobra, para conversar, reirse y, en general, para divertirnos. Todos guardaremos recuerdos festivos de este tiempo compartido en el que cualquier sorpresa puede tener cabida desde que se ha optado por incorporar la costumbre del «amigo invisible», que, en el fondo, de invisible tiene poco y que, por supuesto, tampoco da regalos «invisibles» porque, en tal caso, de amigo tendría poco y de aguafiestas mucho.</p>
<p>Este hábito, que yo recuerdo de situaciones colectivas en las que el vínculo interpersonal era, a veces, débil, no obstante, está llegando también a las familias como un modo de evitar la acumulación innecesaria -en el caso de los adultos; no de los más pequeños- de regalos que vacían los bolsillos de quienes tienen que cumplir con innumerables compromisos con ocasión de las comidas familiares que estos días se organizan. A mí me parece una idea genial que, lejos de arruinar a nadie, sirve como excusa para estimular la creatividad de quien tiene que buscar la satisfacción de una sola persona y no de un montón. Es de suponer que nadie pretenda con esta práctica molestar a nadie sino, al contrario, ingeniárselas para despertar una sonrisa o, al menos, un agradecimiento sincero aunque no siempre sea fácil ponerse en lugar del otro y encontrar lo que más le pueda gustar. Seguro que también hay a quien molesta, incluso, tener que hacer un regalo aunque sea uno sólo porque el espíritu de la navidad no llega por igual a todos sino que hay quien se esfuerza por ser egoísta incluso en estos días en que la mayoría, sean creyentes o no, tratan de contagiarse de los buenos deseos que escuchamos casi sin darnos cuenta.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/topicos-de-navidad-2%c2%aa-parte.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un año más:</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/un-ano-mas-2.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/un-ano-mas-2.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 Dec 2008 17:06:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[espiritu navideño]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Bunge]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=87</guid>

					<description><![CDATA[De todos es sabido que hay quien no tiene espíritu navideño ni los días en que deberíamos tenerlo. Incluso, a mí me da la impresión que cada vez hay menos pero, en fin, quien no lo tiene se lo pierde. En el fondo, lo ideal sería que todos los días del año tuviésemos las mismas [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>De todos es sabido que hay quien no tiene espíritu navideño ni los días en que deberíamos tenerlo. Incluso, a mí me da la impresión que cada vez hay menos pero, en fin, quien no lo tiene se lo pierde. En el fondo, lo ideal sería que todos los días del año tuviésemos las mismas ganas de desear a todos felicidad pero, claro, esto es una utopía. Ocupados en mil y una actividades sólo faltaría que tuviésemos que pensar en si los demás son felices o no. Mejor dejarlo para el mundo de las fantasías infantiles o, tal vez, ni allí tendría cabida.<span id="more-362"></span></p>
<p>Lo cierto es que empezamos un año más en el que, como siempre, tendremos tantos propósitos de año nuevo como seamos capaces de incumplir. Hace poco leía en una tertulia de intelectuales en la red que hay quien considera poco menos que un rito esotérico hacer una lista con las cosas del año pasado que hemos vivido y no queremos repetir y lo propio con las que sí queremos cumplir en el año entrante. No lo había considerado antes desde este punto de vista pero, pensándolo bien, puede que sea así. Nunca es tarde para ser flexible en las opiniones propias si, en algo tan inofensivo como este tema, vemos que los demás pueden tener razón.</p>
<p>En estos días en que hemos entrado y salido más veces de las habituales, comido demasiado -o no-, visto a personas a quienes no acostumbramos a ver durante todo el año -o sí- , recordado a aquellos que tenemos más lejos, mandado y recibido montones de deseos de &#8230; -todos sabemos de qué- y digo recibido aunque no siempre sea así. Vamos que yo todavía espero una postal de navidad del año pasado que alguien mandó a Barcelona y olvidó el código postal y supongo que también el país y a saber a dónde habrá ido a parar pero a mi Barcelona, no.Y entre tanto ir y venir y ajetreos varios, siempre es bueno reservar tiempo para «descongelar» el cuerpo, léase «entrar en calor», en casita leyendo algo más o menos interesante. Este año a mí me ha servido para estrenarme en la lectura de un libro descatalogado que, como todo lo que existe y algo de lo que no existe, está en internet. Es de Mario Bunge, «La ciencia. Su método y su filosofía» y sirve para recordar que nuestro cerebro no sólo se nutre de azúcares sino que pensar también es útil aunque sólo sea para no olvidar a alguien que en alguna ocasión dejamos de felicitar en navidad.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/un-ano-mas-2.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Esto es arte?</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/esto-es-arte.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/esto-es-arte.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 17 Dec 2008 10:52:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[galerías]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=481</guid>

					<description><![CDATA[Probablemente haya mucha gente que tiene la sensación que le toman el pelo cuando tratan de «venderle» según que piezas como «arte».   Después del «exitoso» experimento que realizó una televisión en la Feria Arco del año pasado, si no recuerdo mal, en que se pidió la opinión de algunos visitantes sobre unos cuadros pintados [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Probablemente haya mucha gente que tiene la sensación que le toman el pelo cuando tratan de «venderle» según que piezas como «arte». <span id="more-481"></span><br />
 <br />
Después del «exitoso» experimento que realizó una televisión en la Feria Arco del año pasado, si no recuerdo mal, en que se pidió la opinión de algunos visitantes sobre unos cuadros pintados por niños de una guarderia y escuchamos a un entrevistado decir que el autor debía tener algún problema sexual por lo que había dibujado&#8230; casi podemos esperarnos cualquier cosa.<br />
 <br />
No voy a criticar a Barceló por su última obra. Creo que no es necesario. ¿No estamos en época de crisis? Por lo visto, hay sectores donde no llega.<br />
 <br />
Y aunque sea cierto que «sobre gustos no hay nada escrito» y no siempre se puede generalizar y poner todo en el mismo saco, de vez en cuando, se cuela alguna que otra manifestación artística un poco discutible. Por ejemplo, hoy me he enterado que se considera «artística» la quema de una docena de pianos, colocados unos sobre otros, para conmemorar no sé qué evento. No es que no me gusten las fallas pero considero que organizar una hoguera de pianos no es lo más adecuado para que podamos deleitarnos con la estética de las llamas. Para eso existen las chimeneas.<br />
 <br />
Sin embargo, realmente no podemos abominar de todo lo que lleva la seña de identidad del arte contemporáneo porque, de vez en cuando, sí hay realmente obras que merecen la pena porque no atentan al buen gusto ni inducen a la violencia: ¿qué habrán hecho los pianos incendiados para no merecer sonar nunca en un auditorio?.<br />
 <br />
Aunque no me gusta experimentar con autores, de entrada, desconocidos, de vez en cuando, queda la agradable sorpresa de haber disfrutado realmente de obras dignas de aprecio. Podemos pensar no sólo en pintura sino, por ejemplo, en fotografía. Y es que, en ocasiones, mezclado con «arte» de más que dudoso buen gusto, sí hay autores y obras que merecen el reconocimiento público.<br />
 <br />
Siguiendo mi costumbre de no hacer publicidad de nadie, sólo me queda por añadir que, a veces, podemos llevarnos una agradable sorpresa visitando galerías en las que, tal vez, de entrada, no esperamos descubrir nada especial pero que sí pueden encerrar imágenes ciertamente sugerentes; más propias, incluso, de un sueño que de la propia realidad.<br />
 <br />
Los nombres de los artistas, mejor que los ponga cada uno; yo me limito a dar ideas y es que, más allá, de las exposiciones en las que ya sabemos qué vamos a visitar, las galerías pueden encerrar un mundo fascinante.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/esto-es-arte.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Reflexiones:</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/reflexiones.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/reflexiones.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 Dec 2008 21:35:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[rutinas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=495</guid>

					<description><![CDATA[Pocas cosas hay que nos saquen de nuestras rutinas. Cuando nos encontramos, casualmente, con alguno de estos toques de atención, que nos llevan a interrumpir la monotonía y a reflexionar, incluso, nos sorprende.   Esto último me ha ocurrido leyendo un libro de Russell Kirk, filósofo norteamericano, del que simplemente destaco dos ideas, de rabiosa [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Pocas cosas hay que nos saquen de nuestras rutinas. Cuando nos encontramos, casualmente, con alguno de estos toques de atención, que nos llevan a interrumpir la monotonía y a reflexionar, incluso, nos sorprende.<span id="more-495"></span><br />
 <br />
Esto último me ha ocurrido leyendo un libro de Russell Kirk, filósofo norteamericano, del que simplemente destaco dos ideas, de rabiosa actualidad.<br />
 <br />
La primera: «Hay hombres que matan lo que aman; hay otros que se convierten en lo que odian». Parece que nos hemos «acostumbrado» a convivir con cierto grado de violencia y no me refiero sólo a la violencia doméstica sino también a la violencia en las aulas. Sin embargo, lo más curioso es que realmente hay quien, sí, acaba siendo igual que aquellos a quienes previamente ha criticado o de quienes se ha pretendido distanciar, real o aparentemente. No estoy pensando en ningún caso concreto pero sí en aquellos crímenes, por ejemplo, de los que resulta ser autor alguien que, con anterioridad, ha parecido colaborar en la investigación o recriminar, incluso, que se hayan cometido. Realmente los lobos con piel de cordero existen.<br />
 <br />
La segunda, que nada tiene que ver con la anterior, o sí, dice: «Da a cada hombre aquello para lo cual la naturaleza le hizo apto». Realmente, se trata de una definición de la justicia, que nos podría llevar a plantearnos, si realmente se cumpliese, la eventualidad de que sirviese como «antídoto» a que alguien llegue a convertirse en aquello que odia o, incluso, llegue a acabar con la vida de alguien a quien se siente emocionalmente vinculado. Tal vez, sea rebuscado encontrar una relación entre ambas pero ahí queda la reflexión.      <br />
 <br />
Esta última idea nos sirve, evidentemente, para plantearnos el fantasma de la educación: ¿por qué hay personas abocadas al fracaso escolar si podrían encontrar otra vía que, a lo mejor, les serviría para autorrealizarse?. Habría que tratar de buscar, en todo caso, aquello para lo que cada uno es apto y, entonces, la mayoría de frustraciones desaparecerían dando paso al potencial que cada uno tiene. De hecho, dejando atrás la polémica de los crucifijos, parece que hay otros retos mucho más urgentes que resolver, pensando en la educación en España, que plantearse acudir a los tribunales para retirar o no unos crucifijos que, para muchos, seguramente habían pasado desapercibidos.<br />
 <br />
De vez en cuando, es apropiado reflexionar porqué seguimos teniendo hoy los mismos problemas que algunos pensadores ya se habían planteado hace decenios. ¿Será que el hombre no aprende de su historia?.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/reflexiones.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«El traje nuevo del emperador»:</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/el-traje-nuevo-del-emperador.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/el-traje-nuevo-del-emperador.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Dec 2008 15:32:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[emperador]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=470</guid>

					<description><![CDATA[Probablemente, muchos de nosotros recordemos este cuento de hadas, de H. C. Andersen, que, como todos los cuentos, tiene una moraleja. Lo curioso es que cuando somos niños escuchamos el relato sin sospechar que nos será útil también cuando seamos adultos.   Habremos notado, en más de una ocasión, que sin necesidad de ser emperador, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Probablemente, muchos de nosotros recordemos este cuento de hadas, de H. C. Andersen, que, como todos los cuentos, tiene una moraleja. Lo curioso es que cuando somos niños escuchamos el relato sin sospechar que nos será útil también cuando seamos adultos.<span id="more-470"></span><br />
 <br />
Habremos notado, en más de una ocasión, que sin necesidad de ser emperador, lo mismo, dicho o hecho por una persona o por otra distinta, tiene consecuencias de lo más diverso. A menudo, podemos preguntarnos qué perciben quienes reaccionan de manera tan dispar para motivar una conducta que nada tiene que ver con la anterior.<br />
 <br />
Es evidente que hay personas más simpáticas, con más don de gentes, llamémosle como queramos, que saben llegar más con sus palabras o sus hechos y, entonces, provocan una reacción favorable de quien escucha o ve sus actos. Existe, pues, en este caso, una predisposición positiva a lo que el «emperador» dice o hace. Sin embargo, en el polo opuesto, existen personas, más bruscas o con dificultad para hacerse entender que, por consiguiente, acostumbran a ser malinterpretadas lo que provoca una reacción hostil hacia sus actos o palabras. En definitiva, son objeto habitual de desprecio.<br />
 <br />
No obstante, como en el cuento, siempre hay quien se atreve a decir la verdad y, entonces, el «emperador» queda en evidencia. No es tan bonito todo lo que dice ni todo lo que hace sino que, a menudo, se trata de un engaño. Lo que no está tan claro es si, como consecuencia, se producirá la reacción contraria y quien es visto como poco digno de confianza será más creíble.<br />
 <br />
Este razonamiento tan simple lo podríamos aplicar a la tan cacareada Ley de Dependencia, que se intentó vender como un salvavidas para todos aquellos que podrían encontrarse en la situación descrita, y ha acabado desenmascarando una maniobra totalmente engañosa.<br />
 <br />
En algunos casos, realmente es cierto el refrán que dice «piensa mal y acertarás» ya que por muy buenas palabras con las que se quiera recubrir el supuesto «caramelo», resulta que el dulce se convierte en amargo y o al «emperador» le han tomado el pelo o él nos lo ha querido tomar a los que se han dejado, claro, que nunca a todos se convence sólo con las palabras sino que los hechos están para afirmarlas o desmentirlas cuando se nos ha tratado de engañar.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/el-traje-nuevo-del-emperador.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Platos grandes y pequeños:</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/platos-grandes-y-pequenos.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/platos-grandes-y-pequenos.html#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Dec 2008 16:57:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[cocina]]></category>
		<category><![CDATA[visa]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=85</guid>

					<description><![CDATA[Ahora que ya empieza a faltar poco para que llegue la época del año en que acostumbramos a atiborrarnos de comida es el momento de reflexionar sobre por qué en unos restaurantes se sirven raciones minúsculas en cada plato mientras que en otros parecen querer hacernos reventar. Me refiero al contraste que existe entre la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Ahora que ya empieza a faltar poco para que llegue la época del año en que acostumbramos a atiborrarnos de comida es el momento de reflexionar sobre por qué en unos restaurantes se sirven raciones minúsculas en cada plato mientras que en otros parecen querer hacernos reventar.<span id="more-361"></span></p>
<p>Me refiero al contraste que existe entre la cocina de autor y la «comida basura» o «junk food». Es evidente que la primera va destinada a sibaritas, o no tanto, pero al menos sí a personas que, además de poder vaciar un poco su bolsillo van a disfrutar del arte en forma de alimentos y no, evidentemente, a atiborrarse de comida como hacen algunos pequeños, y no tan pequeños.</p>
<p>Críticas a los cocineros de renombre no he leído nunca una negativa. Habrá quien disfrute más o menos con este estilo de cocinar pero seguro que siempre es mayor el placer que el disgusto que pueda suponer un pequeño agujero en la «visa». Yo no me considero, en absoluto, sibarita pero como me gusta probar todo lo que sea bueno siempre me dejo tentar. El primer placer del que disfruté en mi última incursión en este tipo de cocina fue comprobar la sensibilidad que demuestra al tener alternativas para personas con cualquier tipo de alergia alimentaria. ¡Qué placer saber que lo que vas a comer te va a sentar de maravilla! Pasado este primer trámite, el resto es como una «sinfonía» ya que, en ningún caso, piensas en rellenar tu estómago sino simplemente en gozar de lo que tus sentidos aprecian. Al contrario, quienes gozan recargando su cuerpo con todo tipo de comida grasienta -no es necesario señalar marcas- lo que menos les preocupa es, precisamente, la salud.</p>
<p>Lo cierto es que cada vez empieza a haber mayor concienciación -o, al menos, así quiero pensarlo- ya que comer mal y rápido es muy fácil pero, más tarde o más temprano, el cuerpo acaba recordando los abusos cometidos. No quiero decir con ello que para disfrutar comiendo haya que tomar raciones de pajarito pero casi aunque es probable que haya quien discrepe un poco o bastante. Sea cual sea la opinión de cada uno, sin embargo, siempre es un buen momento para gozar en la mesa con alguno de estos platos que dejan, en ocasiones, mejor recuerdo a la vista que al propio estómago.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/platos-grandes-y-pequenos.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Atando cabos:</title>
		<link>http://atravesdelespejo.org/blog/atando-cabos.html</link>
					<comments>http://atravesdelespejo.org/blog/atando-cabos.html#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[henrietta]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Nov 2008 14:36:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[cabos sueltos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.atravesdelespejo.org/?p=446</guid>

					<description><![CDATA[Cuántas veces nos habrá ocurrido que vamos a casa de alguien y vemos algo que no sabemos qué utilidad tiene o simplemente no entendemos porqué una cosa está colocada donde está. La solución pasa por preguntar y, entonces, veremos que todo tiene una explicación de lo más lógico. Sólo ocurre que, de entrada, no disponemos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Cuántas veces nos habrá ocurrido que vamos a casa de alguien y vemos algo que no sabemos qué utilidad tiene o simplemente no entendemos porqué una cosa está colocada donde está. La solución pasa por preguntar y, entonces, veremos que todo tiene una explicación de lo más lógico. Sólo ocurre que, de entrada, no disponemos de toda la información necesaria para poder averiguar aquello que no entendemos. Todo queda aclarado cuando podemos ir atando cabos.<span id="more-446"></span><br />
 <br />
Esto mismo ocurre cuando nos explican, por ejemplo, una operación financiera, una resolución judicial o el porqué alguien puede estar más interesado en hundir una empresa que en mantenerla. Normalmente, se reduce a una cuestión filosófica o de prioridad de intereses; no siempre las decisiones se adoptan por razones meramente pragmáticas.<br />
 <br />
No hace mucho leía una entrevista al Director del IESE en la que explicaba que tradicionalmente en su familia había visto como las empresas tenían una razón de ser más allá de la inmediatez y, por ello, se consideraba valiosa su perdurabilidad. Sin embargo, parece que hoy no es siempre así. Será, como he escuchado en algunas ocasiones, que en puestos de responsabilidad hay personas realmente ineptas, que no alcanzan a ver más allá de sus narices o simplemente que, por una cuestión de intereses, en un momento dado puede ser mejor poner fin a una situación, llamémosla «temporalmente insostenible», que prolongarla en el tiempo.<br />
 <br />
Sea una u otra la razón, lo cierto es que, atando cabos, podemos ir entendiendo cualquier conclusión a la que pueda llegarse, por arriesgada que parezca. Así, incluso, llegaremos a comprender que en la China maoísta se considerase necesario eliminar físicamente a ciertos intelectuales, despreciando su talento, en aras a mantener una uniformidad filosófica. Distinto de que podamos captar la intención, una vez tenemos todos los datos necesarios, es que lo compartamos. Ahí, ya dependerá de cada uno considerar prioritario el incorporar el talento «aprovechándolo», que no «aprovechándose», que despreciarlo burdamente como parece que también hoy ocurre.<br />
 <br />
No obstante, para llegar a una conclusión con conocimiento de causa, es necesario disponer de una información que no siempre tenemos y que nos obliga, en ocasiones, a ir dejando cabos sueltos porque simple y llanamente hay decisiones o soluciones que, a priori, no podemos entender. ¿Estará esta falta de información, o acaso de previsión, en la base de todas las crisis, sean éstas personales, históricas&#8230;?</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://atravesdelespejo.org/blog/atando-cabos.html/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>

<!--
Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: https://www.boldgrid.com/w3-total-cache/

Caché de objetos 28/153 objetos usando disk
Almacenamiento en caché de páginas con disk: enhanced 
Caché de base de datos 5/18 consultas en 0.012 segundos usando disk

Served from: mu.teleobjetivo.org @ 2026-06-09 06:06:11 by W3 Total Cache
-->